Ello ocurrió en Laredo, Trujillo, La Libertad; y es por eso que provoca indignación nacional e internacional, tratándose de un resto arqueológico que tendría que ser respetado como lo que es, un patrimonio.
Ya en el pasado han ocurrido casos similares. Grafitis y demás daños, que deberán ser sancionados, puesto que pertenecen no solo al Perú, sino al mundo.
Juan Mujica









