martes, 14 de marzo de 2017

El pañuelo de Afrodita

Valiéndose de su astucia,
y de su fino recato,
actúa siempre lucia,
sin llegar al arrebato.

La mujer inteligente,
conquista a su elegido,
con simpatía vigente,
y piropo dirigido.

En plácida velada,
prosigue su función,
se afirma congelada,
llamando la atención.

El baile melodioso,
es su arma secreta,
con enlace tan precioso,
noviazgo se decreta.

Con su mirada ilumina,
los rostros masculinos,
muy sensual camina,
luciendo los divinos.

Poniendo a su belleza,
un sensual perfume,
su contorno adereza,
por más que ella fume.

Altiva es la damisela,
con su amor pendiente,
busca a otro y cela,
con sonrisa en diente.

Frente a donosa labia,
llena de admiración,
siendo una reina sabia,
acepta declaración.

El teatro y la artimaña,
coronan su destreza,
pues vive como araña,
cazando en sutileza.


Juan Mujica

lunes, 13 de marzo de 2017

Vesanía (poema surrealista)

Una estampida de pensamientos,
que crecieron fuera de la mente,
rompieron la cadena de la cordura,
y ahora galopan fuera de la razón.

Como bestias desenfrenadas,
merodean por las murallas,
y sus rugidos penetran por mis oídos,
cual estridencia endemoniada.

Mi cerebro convulsiona y late,
las ideas luchan entre sí,
el presente se fusiona con el pasado,
y la imaginación crea sus monstruos.

El horizonte que percibo despierto,
está lleno de un vacío descomunal,
y en las noches mi otro personaje,

me persigue sobre mi eje.

Juan Mujica

domingo, 12 de marzo de 2017

Editorial dominical - ZMM cambia de look

Estimados lectores y futuros colaboradores, nuestra publicación "Zien mil mitos", luego de un largo tiempo con la misma imagen se vio en la necesidad de "reinvntarse". Y qué mejor idea que cambiando el logotipo y/o cabecera. Eso pasa con todo en la vida. Pasa con nuestra imagen en Facebook; pasa con las imágenes que colocamos en el escritorio de nuestra computadora. En fin, es una necesidad de "variar" y "cambiar nuestros rutinarios paradigmas".

Esperamos que ZMM vuelva como en los viejos tiempos. Con la asiduidad de antes y con los mismos fervores de competir contra los gigantes de Internet.

Por tal, no me queda más que agradecer a mis asiduos y fortuitos lectores, por su tiempo y deseando que el resto que queda del año alcancen sus metas y objetivos. Saludos y buen inicio de semana. 

Juan Mujica


viernes, 10 de marzo de 2017

El quinto ojo de Argos

Dicen que Argos, quien era un gigante con cien ojos, por cuestiones del destino no pudo conservar sanos sus sentidos más característicos. Cuentan las leyendas que en un principio tenía sus órganos intactos, pero primero le vino una gran infección de la que no pudo sanarse, teniendo que extirparle dos de sus ojos. Claro que le dolió tales pérdidas, pero pasado un tiempo continuó con su vida.
Sin embargo, el destino lo condujo a luchar con el Equidna en una dantesca batalla. Llegándolo a vencer, pero le costó un ojo más, o mejor dicho un ojo menos. Lamentándose por una nueva pérdida ocular, se deprimió y se veía con tristeza en las aguas de una laguna el reflejo de su rostro con tres ojos menos. A pesar que era un gigante fuerte, también tenía vulnerable la vista. Entonces, en un momento de ira maldijo su mala suerte y gritó a Zeus, reclamándole su mala fortuna:
-¡Maldito seas Zeus, que permitiste que perdiera tres ojos! ¿Por qué no evitaste que me sucediera esto? ¿No eres tú el rey de los dioses?
         De pronto, el firmamento se puso oscuro y hasta anocheció a las tres de la tarde. Las nubes habían cubierto el sol y esta situación sorprendió a Argos, que a pesar de su gran vista, no lograba ver muy bien. Fue entonces que Zeus le respondió:
         -¿Me culpas a mí, Argos? ¿Habiendo tenido cien ojos y ahora que tienes 97, te sientes desdichado? ¿Y me maldices y me haces responsable? ¡Pues ahora te castigo por quejumbroso, y verás menos que antes!
Dicho esto cayó un rayo sobre Argos, .atinándole en un ojo y cicatrizando la herida de inmediato. Al verse nuevamente en la laguna, notó que un cuarto ojo había sido perdido para siempre. Ello motivó aun más la ira de Argos, quien ya tenía miedo de maldecir su mala suerte. Ahora tenía 96 ojos intactos, que veían en todas las direcciones. Así que el gigante tuvo un largo tiempo de reflexiones, viajando sin rumbo, al garete, tan solo con una idea en la mente: “No volver a perder otro ojo, su quinto ojo”. Y viajó y viajó por todo Grecia, evitando enfrentarse con otros gigantes y criaturas fabulosas. Hasta que sucumbió y quedó tirado en el piso muerto de cansancio, durmiendo y durmiendo. Sin embargo, cuando despertó, vio a la distancia un castillo. Esta visión le causó gran curiosidad y en vez de seguir su camino, decidió ir y averiguar quién vivía allí. Al aproximarse fue divisado por un centinela que le preguntó:
-¿Quién eres y a qué has venido?
-Soy Argos y busco paz.
         El centinela estuvo muy sorprendido por las palabras del gigante y notó además que tenía cuatro ojos mutilados. Así que consultó con el rey del castillo, y al verlo este de lejos sintió compasión y ordenó que lo dejaran pasar. Al abrir la gran puerta vieron a un Argos que todavía tenía cuatro ojos que estaban cicatrizando. Lo condujeron al interior y le permitieron que hablara con el rey:
         -Así que eres Argos. Hemos oído de ti. Dicen que desafiaste al mismísimo Zeus y que tus cien ojos, que ahora son 96 pueden ver en todas las direcciones.
         -Justamente, por eso es que estoy aquí señor. No deseo perder más ojos.
         -Muy bien, por tu tamaño no puedes quedarte aquí, pero te vamos a entregar un medallón de la suerte. Y así no volverás a perder otro ojo. Además te daremos una espada que esconde un gran poder.
         -Gracias señor.
         Argos no estaba muy convencido de lo que estaba recibiendo, pero como le dieron de comer, para él ya era suficiente. Agradeció y retomó su rumbo, aunque sin saber a dónde ir. Fue entonces que se encontró con un gigante idéntico a él, y peor aún, que tenía mutilados cinco ojos. Eso le pareció muy extraño. Y por un momento pensó en que su medallón lo ayudaría, pero no pasaba nada. Así que decidió usar su nueva espada y arremetió contra aquel gigante, hiriéndolo en la cabeza y mutilándolo de varias decenas de ojos. Aquel gigante gritó mucho de dolor, pero en respuesta maldijo un quinto ojo de su rival que escogió al azar:
         -Quizá yo no vuelva a tener la misma visión, pero tú perderás un quinto ojo. Vagarás por los desiertos y nadie te ayudará. Soy Zeus y usé tu reflejo para ver qué tan egoísta eres. Ahora tu quinto ojo perderás y no volverás a perder otro, porque asesinaré a quienes te ataquen. De ahora en adelante recordarás que tu quinto ojo es la marca de mi maldición.
         Dicho esto, Zeus lanzó un nuevo rayo a la cabeza de Argos y le arrancó un nuevo órgano ocular. Causándole un gran dolor y así se quedó para siempre con aquel quinto ojo dañado. Naciendo así la leyenda de “El quinto ojo de Argos”.



Juan Mujica (libro "Alucinógeno")

jueves, 9 de marzo de 2017

Homenaje a Edgar Allan Poe a 208 años de su deceso

Un 7 de octubre, hace 208 años partió a la eternidad el escritor estadounidense Edgar Allan Poe. Conocido y recordado a nivel internacional por sus relatos cortos, por sus cuentos de terror y su contribución a la ciencia ficción.

Vino al mundo el 19 de enero de 1809. Tuvo una vida marcada por sus creaciones literarias. Sin embargo, dejó este mundo con tan solo 40 años. El móvil de su muerte aun no es ratificado. Y se especula de diversos motivos, como: al alcohol, la congestión cerebral, cólera, drogas, fallo cardíaco, rabia, suicidio, tuberculosis, entre otras.

Entre sus oficios categóricos es conocido como: escritor, poeta, crítico y periodista. Se le reconoce también por sus creaciones de la novela gótica. Además algunas de sus obras resaltan por su contexto detectivesco.

Y como nunca falta, intentó vivir de su literatura. Sin embargo, no tuvo los resultados que esperaba.

Inicialmente fue bautizado como Edgar Poe, en Boston, Massachusetts, sin embargo, sus padres murieron cuando era niño. No obstante, pasó a ser hijo de Frances y John Allan, pero no llegaron a adoptarlo nunca.

Realizó sus estudios en la Universidad de Virginia. Reclutándose luego en el ejército.

Posteriormente, la empatía que llevaba con los Allan se complicó y su putativo padre lo desheredó.

Su primera obra fue un poemario llamado Tamerlane and Other Poems (1827). Sin embargo, con el tiempo endilgó su talento hacia la narrativa. Hilvanando su creatividad en relatos cortos y crítica literaria, la cual fue publicada en algunos diarios de aquellos tiempos.

Pasado unos años, fue reconocida su producción literaria, por su estilo cáustico y elegante. No obstante, por su labor se vio en la necesidad de viajar a diversas ciudades, como: BaltimoreFiladelfia y Nueva York. Cabe mencionar que durante su estadía en Baltimore contrajo nupcias con Virginia Clemm (1835).

En 1845 mostró a la luz pública su poema que lo catapultó a la fama mundial, llamado El cuervo.

Gracias a su talento hubo una gran influencia en posteriores escritores, quienes vieron en él a un gran paradigma. Escritores célebres como: Charles BaudelaireFedor Dostoievski, William Faulkner, Franz Kafka, H. P. LovecraftArthur Conan DoyleM. R. JamesAmbrose BierceGuy de MaupassantThomas Mann, Jorge Luis Borges, Clemente Palma, Julio Cortázar, etc.

Es así que su talento ha calado tanto que influenció en otros terrenos como la cosmología, la criptografía y el mesmerismo.


Y muchas de sus obras han sido llevadas al cine y a la televisión. Son entonces, 208 años que nos dejó su legado literario, el cual perdurará para la posteridad e inspiración para las generaciones de escritores que ya están “olfateando” su obra, y “esculpiendo” según su talentosa influencia. 


Juan Mujica

miércoles, 8 de marzo de 2017

¿Se puede vivir de la escritura creativa y/o de la literatura?

A pesar que siempre es reconfortante tener una cantidad significativa como para poder publicar un libro. Lo cierto es que “vivir” de nuestros libros no es nada fácil. Me hace recordar una frase del escritor portugués José Saramago (finado), quien decía: “No busques trabajo, escribe”. De hecho que una mayoría de escritores no le darían su voto de aceptación.

Otro de los personajes occiso también, fue García Márquez, quien decía: “Hay que mantener el brazo caliente”. Y de hecho los que tomamos muy en serio la escritura creativa, no parece ser suficiente, puesto que no es que ya, publicas y va a ir la gente a comprar tu libro. Es todo un proceso, donde también está inmerso las presentaciones de los libros.

A pesar que existen las ferias de libros dos veces al año (en Lima), no parece rentable esperar a volverse próspero, solo teniendo como expectativa la venta de nuestros libros.

Es obvio que si fuéramos Vargas Llosa, lo más probable es que si podríamos vivir de lo que escribimos. Sin embargo, no hay que desanimarse. La mayoría de los escritores(as) mantienen una doble labor, donde aparte de su pasión por escribir, tienen que solventarse con otra actividad que generalmente tiene que ver también con escribir. Ya sea como corrector de estilo, corrector ortográfico, editor, redactor, bloguero, etc.


Por último, no hay que desalentarse si nuestro libro parece no venderse. En este negocio de venderlos, hay que tener paciencia. Y a pesar que la mayoría de escritores tienen un convenio con alguna editorial, siendo así es difícil. Imagínense cómo será con los que trabajan directamente con las imprentas. Eso sí que es tener paciencia. Les deseo a los escritores(as) que se tomaron un tiempito para leer estas líneas, que sigan adelante, que perseveren en sus anhelos. Estoy seguro que Vargas Llosa nunca imaginó que llegaría a ser galardonado con el Premio Nobel de Literatura, entonces pues, quién sabe si entre todos nosotros pudiera haber un potencial candidato a tan distinguido galardón. Saludos a todos(as) y a seguir escribiendo. ¡¡¡Ánimos!!!

Juan Mujica

martes, 7 de marzo de 2017

Las líneas de Nazca (poema)

Al escribir este poema,
Lo hago con magno civismo,
Pues no implica dilema,
Ni tampoco es neologismo.

Los trazos fueron hechos,
Con técnica asombrosa,
Mas quedaron maltrechos,
Con falacia populosa.

Dicen los de ciencia,
Que galácticos vinieron,
Plasmando con paciencia,
Y vasto arte hicieron.

La sorpresa fue ingente,
Cuando Reiche intervino,
Abriendo así la mente,
Del huaquero pueblerino.

Los antiguos con precisión,
Y mayúscula agudeza,
Forjando la incisión,
Lograron gran proeza.

Los Nazcas se plantearon,
Tallar su conocimiento,
Y en fórmulas moldearon,
Figuras sin vencimiento,

Gran andamio inminente,
Permitió supervisión,
Pero ahora el prominente,
Encontrose en división.

Estos dibujos terrícolas,
Conforman un calendario,
De las faenas agrícolas,
Gran acto legendario.

Patrimonio eres nuestro,
Signo de jactancia,
Y fue con tesón diestro,

Que alcanzó su importancia.


Juan Mujica (libro "Paranoia Verde")

lunes, 6 de marzo de 2017

¿Civilización o Europeización?

Es increíble que a estas alturas haya personas que conciben la civilización, luego que llegaron los españoles a cualquier parte de lo que ellos llamaron América. ¿Por qué cerrarse en que fueron ellos los que descubrieron nuestro territorio? ¿No creen que nuestros ancestros también los descubrieron a ellos?

Es cierto que con la llegada de los antiguos españoles, trajeron consigo múltiples objetos y animales como el caballo. Sin embargo, por qué persisten en decir que ellos “conquistaron” a los incas, cuando lo que hicieron fue una contundente “invasión”.

Desde que llegó Colón ya se esclavizaba a los indígenas. Se les obligaba a sumergirse en el mar para que buscaran perlas o algo parecido. Sin embargo, cuando llegó Pizarro el asunto se agravó. Y como tenían sus armas llamados arcabuces, pudieron someter al pueblo incaico, puesto que ellos jamás habían oído aquellos disparos que terminaron por someter al Inca y por ende a su pueblo.


Ultimo este comentario, mostrando mi desacuerdo en que todavía tenemos los ojos vendados. Puesto que todavía hay calles y avenidas que llevan el nombre de aquel “chanchero”, y peor aún, que haya monumentos en que se le ve como a un héroe. No señores, no compatriotas. Pizarro no vino a “civilizarnos”, sino que vino a robarse todo el oro que pudo y a querer “gobernar” nuestra “ya civilizada cultura”.

Juan Mujica

domingo, 5 de marzo de 2017

El Spiderman peruano

Desde pequeño le gustaron las alturas. En cada ocasión de riesgo, él se ofrecía. Cuando alguna pelota caía a un techo de algún vecino, él no escatimaba en arriesgarse y se las arreglaba para subir, trepar y quedar como el héroe del día. Fue así que creció y creció aceptando todos los desafíos que se le presentaban. En su barrio ya era una leyenda. Sus amigos no dudaban en celebrar cada proeza que realizaba.
            -¡Vamos Spiderman peruano, sube ese edificio! –decía uno de sus admiradores.
            -¡Sí, que suba! ¡Utiliza tus telarañas, jaja! –profería otro, sabiendo que para él no era nada difícil.
            Y así se la pasaba, subiendo y trepando cuanto desafío se le presentaba. E incluso su fama no lo dejaba tranquilo ni cuando estaba en las cantinas. Lugares que cuando los frecuentaban, la gente le decía: “Ese Spiderman…dentro de un rato va a estar de pared en pared…jajaja”. Y fue así que entre sus hazañas subió edificios como el Centro Cívico, el Sheraton, el Marriot, en fin, incluso escaló el mismísimo Machu Picchu. Y cuando logró tales gestas, a petición de algunas personas, le sugirieron que internacionalice su fama y que trepe, la Estatua de la Libertad, la Torre Eiffel, y la Torre de Pisa
            -Vaya, vaya, qué buenas ideas me han dado. Me prepararé para viajar a tales desafíos –decía en voz alta el Spiderman peruano.
            Sin embargo, como nada es perfecto en esta vida. Lo que pocos sabían de éste hombre araña peruano, es que tenía bien escondidito su tratamiento contra el Parkinson. Una enfermedad que lo acompañó desde que era adolescente. Y como todo tratamiento, tenía un control y unas pastillas que tenía que tomar, según lo prescrito por su médico. Esto lo sabía su familia, algunos amigos y todo el hospital donde acudía cada cierto tiempo. Fue entonces que llegó a subir la Estatua de la Libertad, la Torre Eiffel y la Torre de Pisa. Todo era aplauso. Todo era jolgorio y ovación. Hasta que un día, de tantos parabienes y albricias, olvidó que tenía que tomar sus pastillas. Y precisamente, tenía como reto subir el Monte Everest. De solo pensarlo su adrenalina palpitaba por todo su cuerpo. Era su oportunidad para ser el mejor del mundo.  Fue entonces que llegó el día, y el Spiderman peruano, subió, trepó y con todo el entusiasmo, tenía toda la voluntad y confianza. Hasta que cuando ya había trepado los primeros 2000 metros. Algo le pasaba. Sus brazos, sus piernas, su cabeza y todo lo demás empezaron a experimentar un ataque de temblores que amenazaban con hacerlo perder su proeza. Fue entonces que recordó las palabras de su médico: “No olvides tomar tus pastillas, puesto que con la actividad que realizas, si no sigues la medicación, podría ser letal”. De tal modo que luego de este pensamiento, no pudo controlar ni reprimir aquellos temblores, por lo que perdió su estabilidad y el equilibrio. Cayendo al vacío. Cayendo y cayendo, mientras que recordaba cuando sus padres le decían que no se arriesgue, que un buen día se arrepentiría de tales actos mortales. En su mente había como un ecran que a “velocidad luz”, iba recordando su trayectoria como trepador de edificios, y también recordaba cuando le pusieron el pseudónimo de Spiderman peruano. Luego de unos segundos su cuerpo se incrustó en uno de los picos del Monte Everest. Muriendo en el acto. Al enterarse la cruz roja internacional, fueron en su búsqueda, pero solo confirmaron su muerte. Hasta que uno de sus detractores, que desde siempre le tuvo envidia a sus proezas, expresó casi en voz alta:
            -Vaya, vaya, Gerónimo…¿Se te acabó la telaraña?


Juan Mujica

            

sábado, 31 de diciembre de 2016

Editorial de Fin de Año

Estimados "cazadores de mitos", estamos en unas horas cerrando el presente año y nos preparamos para recibir el 2017. Y como todos, con mucha esperanza, con mucha fe, con mucha expectativa, y por supuesto con proyectos por cumplir. 

Este año que ya se va, se guarda como testigo anónimo de todas las peripecias, desventuras, pero también alegrías. Muchas de las cuales fueron felices, pero otras melancólicas. Un año más que se va y se lleva consigo cosas buenas y cosas malas.

Y como la función debe continuar, no me queda ,más que desearles a mis lectores que me acompañaron en los inicios de este blog literario, tanto como a los demás que se fueron aunando. Unos como seguidores fantasmas, pero otros con nombre y apellido.

A todos ustedes, gracias, muchas gracias. Deseándoles salud, trabajo, prosperidad y amor. Por tanto, cierro este post mandándoles 365 saludos. Abrazos y que Dios me los bendiga. Salud por el 2017!!! Y salud por el vertiginoso Año Nuevo que dentro de unas horitas vamos a recibir, y a festejar. FELIZ 2017, amigos lectores!!!

Juan Mujica