El 11 de septiembre del 2001, marcó la historia en un antes y un después. Luego que miembros suicidas de la agrupación Al Qaeda, tras secuestrar aviones comerciales, dos de ellas se estrellaron contra las Torres Gemelas en el World Trade Center, en Nueva York.
Luego un tercer avión en el Pentágono, cerca de Washington; y un cuarto vehículo aéreo en el campo de Shanksville, Pensilvania.
El resultado fue catastrófico; muchas personas fallecieron, e incluso se recuerda que muchos se arrojaron al vacío, ya que no soportaban la furia de los incendios. Que en paz descansen dichas víctimas inocentes de aquel fatal atentado.
Juan Mujica

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