
Peter Jackson, director del filme "El hobbit: Un viaje inesperado"
(The hobbit: An unexpected journey), y el amplio reparto de estrellas
que dan vida a los mágicos personajes de su aguardada película,
asistieron, en Wellington, al estreno mundial.
Cerca de 800
personas previamente seleccionadas, pudieron ver en la gran pantalla del
Embassy Theatre esta película, que, según el propio Jackson reconocía,
terminó de montar el pasado fin de semana y del que esperaba ansioso la
reacción de los primeros espectadores.
El estreno de la primera entrega de la trilogía de "El hobbit",
basada en una novela del escritor británico J.R.R. Tolkien, causó
excitación en esta, por lo habitual, tranquila ciudad neozelandesa.
Cerca
cien mil curiosos y admiradores de Jackson y la famosa saga
cinematográfica "The Lord of the Rings", muchos de ellos vestidos con
disfraces similares a los empleados por los personajes de sus películas,
se congregaron en los aledaños del Embassy Theatre para intentar ver
llegar a los actores y su desfile por la alfombra roja.
En un
escenario con una superficie de yerba e inspirado en la trilogía, el
músico neozelandés Neil Finn entretuvo al numeroso público tocando la
canción "Song of the lonely mountain", que forma parte de la banda sonora de la película.
Wellington, la capital del país y conocida como "Wellywood" por ser el centro de la cinematografía neozelandesa,
está decorada desde hace varios días con motivos alusivos al filme y
unas gigantescas estatuas de "trolls cavernícolas" y del mago Gandalf se
erigen cerca del Embassy Theatre.
Por la alfombra roja caminó
también el actor británico Martin Freeman, quien encarna el papel de
Bilbo Bolsón y también conocido por Bilbo Baggins.
El actor
estadounidense Elijah Wood, que encarnó el personaje de Frodo en "The
Lord of the Rings" y que ya ha cumplido 31 años, dijo que "una parte de
mi corazón está aquí (en Wellington)".
Al desfile de estrellas se
sumaron la actriz australiana ganadora de un Oscar y dos Globos de Oro
Cate Blanchett (Galadriel), que vistió un largo vestido de colores rojo,
blanco y negro, así como el actor, también australiano, Hugo Weaving
(Elrond). Uno de los grandes ausentes fue Ian McKellen (Gandalf).
Fuente: RPP