Juan Mujica
Cual
potros salvajes latentes en tu cabeza,
por
Silvio se asoman y por Rolando golpean,
queriendo
galopar al garete sin destino,
olvidando
al jinete que los crió siempre.
Son
como olas gigantescas en tu mente,
queriendo
desbordarse y agitar los pueblos,
ganando
terreno, y a su paso tablistas,
que
aprovechando tu ingenio se unen a ti.
Tus
pensamientos albergan huracanes,
masas
eólicas que afloran del inconsciente,
y
que son contenidos por el gran muro,
una
barrera ingente llamada sociedad,
Una
estampida dentro de tu cerebro,
lucha
por ser libre y cambiar el mundo,
pero
las estacas y cuerdas de tu razón,
detienen
su paso acorralándola en tu interior,
Llegando
el momento aquella depresión,
se
desata cual diáspora en el desierto,
y
en algunos pasos llega a invadir,
tantos
océanos como naciones enteras.
Esa
oportunidad podría llegar a ti,
pero
debes seguir esa incontinencia,
para
lo cual debes prepararte mucho,
y
sentir que un universo crece en tu sesera,
lista
para salir a expandirse,
cruzando
límites insospechados,
pues
recuerda que tu lumbrera en un agujero negro,
que
albergará todo lo que se introduzca en él,
hasta
el día de tu muerte cerebral.
