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lunes, 16 de agosto de 2021

¿Por qué extrañamos nuestra máquina de escribir?


Una estampida de recuerdos invaden mis pensamientos. Tantos años utilizando nuestra añorada máquina de escribir. En aquellos años era lo último en técnica para comunicarnos de manera escrita. Muchos de nosotros las hemos utilizado desde los tiempos de colegio, luego en la universidad.


En mi caso aún estando en la universidad todavía utilizaba mi encariñada máquina, ya que nos habíamos acostumbrado a usarla, y además en aquellos tiempos el ingreso del Internet (en Perú) todavía estaba en "pañales". Incluso, el hecho de tener una computadora propia ya era un lujo. 


Además, cuando queríamos participar en un concurso literario, al menos en mi caso tuve que escribir a máquina los 78 poemas con los que me aventuré en aquel año en que se convocó un concurso de poemas.


Ya no me acuerdo que pasó con la última máquina de escribir que tuve. Además recordamos que teníamos que cambiar los rollos y también ser un artista para preparar la carátula. Teníamos que contar el número de espacios para que todo cuadre. No obstante, muchos de nosotros extrañamos nuestras máquinas de escribir. ¿Qué nos íbamos a imaginar que el ingreso de las computadoras al mercado, y mejor dicho la popularización de las mismas iban a desplazar a nuestras útiles y encariñadas máquinas de escribir con las cuales aprendimos a tipear en lo que en el futuro llamaríamos computadoras?


Esgrimista

martes, 23 de enero de 2018

ZMM: Computadoras vs. Máquinas de escribir

Para muchos, en este preciso momento les he “movido el cerebro”. Y cómo no podía ser, puesto que durante muchos años nos habíamos acostumbrado a utilizar aquellas entrañables máquinas, las cuales nos servían para cumplir con nuestros trabajos de la universidad. Cómo no recordar aquellas teclas, aquel rollo que teníamos que renovar periódicamente. Aquella carátula que teníamos que hacer maromas para que “calce bien” en la hoja blanca.

Pero estos recuerdos, nacen en los tiempos del colegio, cuando teníamos aquellas clases de mecanografía. Cómo no recordar, que nos hacían practicar los puestos de cada letra del abecedario. Por supuesto, que me imagino que ese curso “me imagino” que debe ser anacrónico.

Sin embargo, a la par estaba la clase de computación, en que nos sentábamos de a dos. Viendo esa pantalla negra con letras verdes. ¡Qué recuerdos! ¿Cómo íbamos a saber que la tecnología llegaría poco a poco hasta nuestros días? ¿Cómo imaginar que aquella computadora que tenía el pituco, quien la utilizaba para jugar “Atari”, llegaría a tener tal globalización, que llegaría de manera relativa a formar parte de nuestras casas?

Mucho menos imaginábamos que quedaría relegado el diseño y forma de la computadora, a la que ahora llamamos “laptop”. La cual puede ocupar el espacio de un folder o una lonchera. Sin embargo, como ya saben muchos, la tecnología no se detiene. Y lo que nos es útil a nosotros, siempre llega el día en que es relegado por otra invención, y aunque suene feo…prácticamente, muchas de las cosas tecnológicas que compramos, son piezas de museo para muchas potencias. Es decir, que muchas veces “nos venden su basura”. Así de crudo es el asunto.


Así que no nos encariñemos mucho con nuestros ordenadores, ya que de acá a diez años nomás, podríamos experimentar un nuevo cambio, una nueva revolución. Pero nunca olvidemos que una característica esencial de los seres humanos es que nos adaptamos a los cambios. Siempre lo hemos hecho. Es por eso, que todavía existimos como civilización. Y que en este preciso momento están creando al reemplazo de nuestras máquinas con Internet. ¡Preparémonos!


Juan Mujica

miércoles, 24 de febrero de 2016

Padres de familia “deben hacer magia” para comprar textos escolares

Se vienen las clases escolares y con ellas el gasto de los útiles. Ello siempre representa un “dolor de cabeza” para los padres, puesto que hay hogares en que hay 3 o 4 hijos. Por lo cual, los progenitores deben arreglárselas para poder solventar tales gastos, los cuales solo en textos escolares representan hasta un 80%.

Seguramente, muchos en este momento están recordando, aquellos tiempos en los años 80s, en que sus padres tenían que hacer magia para adquirir los textos y los cuadernos. De repente hasta prestarse dinero para poder cumplir con los infantes.

Y aprovechando estas líneas, cómo no recordar aquellas maletas y maletines, y por supuesto las loncheras, que teníamos que llevar. Aquellas loncheras para la hora del refrigerio, en las cuales lucían figuras como la de Star Wars, que en esa época era conocida como La Guerra de las Galaxias.

Continuando con los textos, actualmente solo representan una parte de la inversión, pues también está el costo de los uniformes. Toda una inversión en más de 10 años sacrificados. Comprando, y muchas veces, “heredando”, tanto textos como uniformes.

Por último, los colegios deberían ser conscientes de la exigua situación de los padres de familia, y solicitar útiles escolares que estén al alcance de los bolsillos de los padres, y no lucrar con el esfuerzo económico de los progenitores. Solo así los niños y adolescentes podrán continuar y culminar su etapa escolar de manera satisfactoria y exitosa.


Juan Mujica