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domingo, 8 de febrero de 2015

La descendencia kafkiana invade Lima

En las últimas semanas muchos de los establecimientos de comida se han visto invadidos por criaturas inmundas. Seres que nos hacen recordar a Gregorio Samsa. Nada menos que cucarachas que se pasean como si fuera si casa. Aquellos insectos estamos seguros que no han empezado a proliferarse, sino que su escándalo se ha vuelto mediático. Sobre todo por las redes sociales.

De seguro que si eres un lector promedio conocerás la historia de Gregorio Samsa, el cual se convirtió en escarabajo, pues al parecer sus descendientes ahora han invadido restaurantes y cines en esta Lima, e incluso de repente ya saldrán a la luz otros casos en provincias.

Esto señores es algo real y amerita que las autoridades pertinentes realicen una labor fiscalizadora, para que los comensales estemos seguros que al ingresar a alguno de estos establecimientos se esté utilizando las medidas necesarias de asepsia, es decir, limpieza.

Cabe recordar que hace un tiempo se encontró partes de ratas en algunas de estas tiendas de comida rápida, pues al parecer “la moda” ha vuelto.

Pues bien, solo nos queda esperar que se sancione a estos establecimientos que no operan con las mínimas medidas de higiene.


Y que la historia de Franz Kafka quede en los libros. Como una historia de ficción y fuera de toda realidad. Y si todavía no has leído “La metamorfosis”, te aseguro que recordarás estos casos de nuestra ciudad. A fumigar señores.

Juan Mujica

miércoles, 27 de abril de 2011

Las cucarachas espaciales

Juan Mujica

El desfile tuvo que interrumpirse por que habían algunos cráteres en el camino. Todos tuvieron que evadir dichos obstáculos y  continuar con su acto festivo. Todas las cucarachas mutantes estaban con sus bombos y platillos, con sus flautas, con sus gaitas y hasta con sus guitarras eléctricas. Ya se imaginarán el ambiente que se vivía a su paso. Sin embargo, no había tanto público como se hubiera esperado. No había seres alados, terrestres ni submarinos. Así que el jefe del desfile empezó con su arenga al grupo de blatodeos:

-¡Compañeros blatodeos… el terreno está algo abrupto, pero no es óbice para nosotros, que hemos estado en esta tierra desde hace miles, o hasta millones de centurias!...

            Sin embargo, no todos estaban conformes con los eufemismos y palabras alentadoras del jefe blatodeo. Y empezaron las exclamaciones rebeldes:

-¡Estamos cansados! ¡Tenemos hambre! ¡Descanso! –decían algunas voces que se hicieron escuchar.
-¡No tenemos tiempo para descansar! ¡Nosotros somos una legión de músicos de guerra! ¡Por tanto, debemos seguir adelante, ya que los formícidos nos llevan delantera! ¡¿Vamos a dejar que nos superen?! –preguntó con energía el líder de aquel grupo de blatodeos.
-¡¡¡No señor, no señor, no señor!!! –respondió el grupo como se le hubo adiestrado que contestaran a las arengas.

            Así que aquellas cucarachas mutantes, haciendo caso al jefe del desfile, siguieron su rumbo para no ser alcanzados por las hormigas mutantes en aquel inigualable mundo de Ganimedes, que es una de la lunas de Júpiter.