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martes, 12 de julio de 2011

Del Atari al Play Station

Juan Mujica

Todavía recuerdo cómo en los años 80 la sensación era el Atari, que fue uno de los primeros videojuegos que uno podía divertirse desde una computadora, que por cierto también era un fenómeno de solo verla. En esas épocas no me preocupaba de las noticias ni de los eventos sociales, por tanto como corresponde todo el tiempo era dedicado al juego. En este caso a los videojuegos. 

Durante esa década lo que se tenía a la mano y en acceso eran aquellas prehistóricas máquinas de Pimball, que teníamos que echarle fichas para tener nuestros cinco minutos de felicidad. Había juegos muy clásicos como el Pacman, o la carrera de un motociclista. Sin contar las conocidísimas guerras con naves. Aquellas máquinas se volvieron muy en demanda, ya que eran parte de nuestras diversiones.

Pasados unos años, en la casa de mis tíos jugábamos con el llamado Odissey, que era mucho más sofisticado. Con una consola digital y que había que insertarle un caset, además de unos mandos que tenían una palanca y un botón rojo. A pesar que visto desde los ojos de los años 2000 sería muy aburrido y anticuado, para ese tiempo era muy moderno y así lo recordamos.

Luego de años más tarde en los 90, como sabemos, surgió el famosísimo Nintendo, del cual desde el momento que cruzó la puerta de mi casa se volvió el juguete favorito de todos. Cómo no recordar al famoso Mario Bros, ya que el aparato en sí tenía incorporados juegos, pero también tenía una entrada por donde se podían insertar casets de juegos aparte.

Por ende, el negocio del Nintendo se popularizó, y aparte de haber tiendas que alquilaban los cartuchos de este juego, también surgió el Super Nintendo, que era una versión más avanzada y además el aparato era más grande. Y como imaginarán se abrieron tiendas donde se alquilaba para jugar el Street Fighter II y demás juegos que nos apasionaban.

Luego llegó el Tekken, el Neo-Geo y el Play Station. Cada cual con sus sorpresas y que volvió a los jóvenes y niños en viciosos. Tuve la oportunidad de trabajar en la tienda de un amigo y en la que tenía máquinas de Play Station, y en ese tiempo lo que más se pedía era el conocidísimo juego de Winning Eleven. Así que recuerdo que muchos jóvenes llegaban y pedían ese juego que consistía en partidos de futbol.

Los años han pasado y me he separado de esas diversiones. Sin embargo, he visto que en mi laptop hay juegos incorporados. Tal vez alguno de estos días me anime a jugar. A pesar que uno va creciendo y va teniendo distintos intereses, pero muchas veces por el tema laboral se aleja de las diversiones, y que aquel infante que todos tenemos dentro, de vez en cuando hay que sacarlo a flote. Así que empezaré a chequear aquellos juegos que están incorporados. No obstante, es muy difícil que superen al famosísimo Street Fighter II.

martes, 17 de mayo de 2011

Nostalgia vs Tecnología

Juan Mujica

De un tiempo a esta parte nos hemos visto inmersos en un sinfín de modernidad con que nos desenvolvemos cotidianamente. En el pasado quedaron las máquinas de escribir, las cámaras fotográficas mecánicas, el VHS, los disquets, los cassets, los televisores blanco y negro, la fotografías en papel y el papel en sí… ¿quién sabe hasta cuándo lo tendremos entre nuestras manos? Gracias a una inevitable era digital, es que aún nosotros que todavía nos quedan años para decirnos jóvenes, es que al voltear a hace un par de décadas nos da nostalgia las horas y momentos que pasamos con aquellas máquinas que en su momento eran el último grito de la actualidad.

No obstante, ¿qué nos íbamos a imaginar que llegaría el día en que tuviéramos internet en casa?, y eso que teniendo tan solo la computadora era un lujo, o hasta incluso alucinábamos estar un escalafón más en la pirámide socioeconómica. Aún recuerdo esas horas jugando con el Nintendo, y específicamente con el juego “Street Fighter”, ya que años atrás no tuve la oportunidad de divertirme con el Atari, que fue un sueño en su momento. Y si hablamos de películas: ¿Qué nos íbamos a imaginar que cambiaríamos nuestros cassets de video, por los ahora conocidos CDs del DVD? Ahora todo es con este último. Y hasta se habla de las películas 3D y las imágenes HD.

Extraño el techno y el reggae, que a principios de los años 90 estuvieron a full en las radios limeñas. ¿Qué nos íbamos a imaginar que llegaría el trance y el reggaetón para opacar a nuestros favoritos de las radios? Sin embargo, como seres humanos, Homosapiens, lo que nos diferencia de los demás seres es que nos adaptamos a los cambios. Es decir, que ante una acción, tenemos una reacción. Desde que se extinguieron los dinosaurios y gracias a eso que surgieron los mamíferos, es que hemos poblado el planeta y desarrollado la tecnología y la ciencia. Y es por eso que nuestra civilización está avanzando a pasos agigantados.

Cuando menos nos imaginemos ya estaremos viendo naves espaciales en los aeropuertos, y ya tendrán otro nombre. Las enfermedades serán todas curables y habremos llegado al menos al 50% de nuestra capacidad mental. Atrás quedarán los congestionamientos en las calles y mismo “Volver al Futuro” habrá vehículos que vuelen por los aires. Además nosotros vestiremos trajes metálicos y con luces. Y se hará tan paulatinamente que no nos extrañará y no nos acomplejaremos del qué dirán.

Sin embargo, ya sea que los libros de papel sean reemplazados para siempre por los libros electrónicos, tendrá que quedar para la posteridad que alguna vez toda esa modernidad que nos hizo la vida confortable y feliz, no podremos olvidarla, ya que son como los eslabones de una cadena o los peldaños de una gigantesca escalera. Y nuestros tátara tátara nietos gozarán de toda esa tecnología y nosotros desde el cielo podremos ver tales adelantos y nos parecerá raro todo ese avance. Sin embargo, aún me sigo preguntando: ¿Dónde quedó mi máquina de escribir para poder recordar todos estos pensamientos? y ¿Dónde quedaron mis alegrías que disfruté entre el romance de la tinta y el papel?