martes, 14 de mayo de 2013

El regreso del Halley



Juan Mujica

Estamos en el año 2062 y la tecnología ha avanzado considerablemente. Los estudios de astronomía son muy modernos, e incluso en el Perú se tiene una base desde donde se observan los astros del espacio. Dicha base se llama CUP (Cosmología y Ufología del Perú) y en Estados Unidos se repotenció la ahora llamada Neo Nasa. Y desde hace 76 años los humanos han observado el movimiento de los astros, tanto satélites naturales, planetas, estrellas, agujeros negros e incluso han podido ver el centro del universo. De pronto en la base CUP –quienes esperan al igual que todo el planeta la pasada del cometa Halley-, el movimiento es desesperante y no es para menos, ya que de no verlo ahora tendrían que esperar 76 años más. Así que el líder de los astrónomos se dirige a los demás de la base:
            -Señores, como ya todos sabemos el cometa Halley pasará en unos momentos más. Así que estemos atentos. Y no olviden pedir un deseo como es la costumbre desde que Edmond Halley lo descubrió en 1705
            Mientras tanto en la Neo Nasa también estaban alertas de lo que estaba sucediendo al contorno de la Tierra, e incluso estaban con copas en mano para celebrar el magno acontecimiento:
            -Dentro de algunos minutos pasará una vez más el cometa Halley, luego de haber estado en su órbita los últimos 76 años. Ya saben que tienen que pedir un deseo como es acostumbrado en esta clase de eventos.
            Dicho y hecho, el Halley en el año 2062 se desplazaba cerca a la Tierra; sin embargo, algo los alertó, ya que según los radares un meteorito gigante se acercaba peligrosamente, e incluso los astrónomos calculaban que tendría un curso de intersección contra el Halley. Es por eso que por el descomunal volumen del meteorito se pensó lo peor. En la Neo Nasa se calculaba que aquel meteorito en caso de colisionar con la Tierra tendría una secuela devastadora, caiga donde caiga, la colisión sería fatal.
            -Capitán, en veinte minutos sucederá la colisión. Aquel gigante se estrellará contra el Halley –manifestaba el subalterno lleno de nervios.
            -Bien, solo nos queda esperar. Ya no podemos hacer nada. Comuníquense con sus familias y despídanse –decía el capitán resignado a lo peor.
            Ya solo faltaban 5 minutos y la información voló como un chisme de norte a sur y de oeste a este. Y ya todos sabían que el gigante meteorito chocaría contra el Halley. Y paradójicamente la gente salió a las calles a celebrar y morbosamente a ver la terrible colisión. Faltaba un minuto y la gente en las calles. Los astrónomos desesperados y abrazándose entre sí. Diez segundos y el choque era inminente. Y empezaron a rezar los astrónomos y la gente en las calles con champaña en mano y decían “salud, salud”. Cuando de pronto, el gigante meteorito hizo colisión contra el cometa Halley y a pesar de todos los pronósticos sucedió lo que tenía que pasar: la fuerza del cometa agujereó al meteorito y terminó por destruirlo. No obstante, los restos del meteorito salpicaron hacía la Tierra y lo que empezó como unos fuegos artificiales, terminó como una lluvia de aerolitos. Cayendo a diestra y siniestra. Muchos cayeron sobre personas que murieron del golpe, y otros quedaron sumamente heridos. Y lo más desconcertante es que no se supo nunca de donde salió aquel gigante meteorito que burló los radares y que casi pudo ser la destrucción de la Tierra. Quedando el cometa Halley como el héroe del día y se le llamó King Halley. Y su imagen voló por todas partes y la Tierra continuó con su órbita los próximos 76 años, es decir hasta el año 2138

No hay comentarios:

Publicar un comentario