miércoles, 30 de abril de 2014

Vargas Llosa aboga la literatura como el alimento del sentido crítico

El Nobel de Literatura hispano-peruano, Mario Vargas Llosa, defendió hoy la ficción como la base del sentido crítico, convencido que "el mundo inventado es mejor que el real", durante un magistral discurso de apertura de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO).

Vargas Llosa, la estrella de esta 27 edición de la FILBO, dedicada a Perú, compartió un homenaje con el también Nobel de Literatura, el recién fallecido Gabriel García Márquez, ante un auditorio de casi mil personas en Corferias, el centro de eventos de la capital colombiana.

Tras dejar claro que la ficción es el origen del "sentido crítico en los seres humanos" y confesar que se sentía "conmovido y avergonzado" por el tributo que poco antes le habían rendido los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Perú, Ollanta Humala, el autor de "La ciudad y los perros" confesó que ante todo él es un "contador de historias".

Por eso comenzó contando una historia que le ocurrió en los últimos días en Caracas, donde dijo haberse encontrado con un individuo que le lanzó dos profecías, "la inteligencia artificial ya alcanzó a la inteligencia humana" y "dentro de 10 años el Nobel de Literatura no lo recibirá un ser humano sino una computadora".

"Me lo dijo con exaltación y me puso los pelos de punta", reconoció, para acto seguido afirmar que desde entonces no ha dejado de pensar en lo que significaría que "ese quehacer, uno de los más antiguos oficios de la humanidad y origen de todas las culturas", fuera arrebatado al ser humano por "unos objetos metálicos construidos por nosotros mismos".

Vargas Llosa, que recibió el Nobel en 2010, recordó que "esa necesidad de contar historias" nació "en las cavernas en torno a una fogata", en un mundo en el que el ser humano, que "casi se confundía con el animal", buscaba una forma de esparcimiento en medio de una vida amenazada por las fieras, los terremotos o los aguaceros.

De esa manera se construyó "ese mundo al que solo se podía llegar con la imaginación y que representaba la oscuridad, el misterio y la preocupación".

"El libro -prosiguió- vino a fijar eso que era una operación verbal y le dio permanencia y continuidad, enriqueció extraordinariamente las historias que los seres humanos inventaban, no solo para pasar un rato placentero sino para escapar de sus angustias".

Para Vargas Llosa, la literatura "ha ido sacando al hombre de ese estado primitivo casi animal, fue llevándolo a cambiar, a mejorar, a crecer", en definitiva, fue "una salida esporádica de la vida cotidiana" y "una comprobación inevitable de que el mundo que inventamos es mejor, más coherente y más comprensible que el mundo en que vivimos".

El Nacional


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